Welcome to My Blog

. Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria” – Isaías 60:1-2
¡Bienvenidos a mi página en la Red! Como hijo Dios, tengo un propósito profético, encomendados por el Señor, de anunciar y testificar el Señorío de Cristo y la restauración de todas las cosas, siendo Él el todo en todo y en todos. he encontrado en este espacio cibernético una oportunidad de compartir contigo lo que he recibido, como una celulita en el gran Cuerpo mundial de Jesucristo. Al navegar por estas páginas encontrarás reflexiones que edificarán tu vida palabras de consuelo y de amor que vienen directamente del corazón de Dios, las cuales podrás ver Es mi oración al Dador de toda buena dádiva, que mi sitio edifique tu vida espiritual
¡Eres bienvenido! Soy tu hermanos!

jueves, 20 de mayo de 2010

EL TIEMPO DE DIOS


Entonces mi alma se alegrará en Jehová: se regocijara en su salvación. Sal. 35:9.

¿Fuiste alguna vez víctima de una injusticia? ¿Hay alguien que trata de destruirte y tu sientes que estás llegando al limite? Si es así, entenderás lo que David sentía cuando escribió este salmo.

“Se levantan testigos malvados, de lo que no sé me preguntan; me devuelven mal por bien… como lisonjeros, escarnecedores y truhanes, crujieron contra mí sus dientes”, se lamenta el salmista.*

¿Que harías tú en esas circunstancias? David escribió este salmo, conocido como uno de los cuatro salmos imprecatorios. Imprecar es desear el mal al enemigo. El Salmo 109 es el peor de todos ellos. Algunos comentaristas cuentan, por lo menos, 30 maldiciones en él.

Creo que es muy humano querer ver al enemigo tragando su propio veneno. Es humano, digo. No cristiano. Jesús vino a enseñarnos un camino mejor. “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos… y orad por los que os ultrajan y persiguen”,** y San Pablo confirmo: “ No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagare, dice el Señor.***

Por este motivo escogí el versículo de hoy para su meditación. En él se encuentra retratada la actitud de Cristo ante las injusticias.

El contexto en que David escribió este salmo se narra en el libro de Samuel, de la siguiente manera: “Y tomando Saúl tres mil hombres… fue en busca de David y de sus hombres… y cuando llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entro Saúl en ella para dormir; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva”.****

Aquel era el momento. Saúl estaba en las manos de David. Inclusive sus soldados le dijeron: “He aquí el día de que te dijo Jehová; he aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”.****

Si David hubiese tomado la justicia en sus manos, tal vez en ese momento hubiera sentido un “gusto” de venganza, pero después habría sentido el amargo sabor de la culpa.

David prefirió esperar. Dios le había prometido el reino, y el se lo daría a su debido tiempo. Aquel que deja la justicia en las manos del Señor nunca fracasa.

Por eso, ante las peores injusticias que tu estés sufriendo, permite que Dios intervenga en tu favor, porque podrás decir: “Entonces mi alma se alegrará en Jehová: se regocijara en su salvación”.
________
*Sal. 35:11, 12, 16; ** Mat. 5:44; *** Rom. 12:19; **** 1 Sam. 24:2,3,4

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz;
Y por ello te vendrá bien.

Related Posts with Thumbnails

QUIERES SEGUIR ESTE BLOGS??